proceso
Errores que descalifican
Muchas ofertas buenas se caen no por el precio, sino por errores de forma. Aquí los más comunes, para que no te pasen.
Documentos vencidos o incompletos
Un certificado de cámara con más días de los permitidos, un RUT Registro Único Tributario. Es tu identificación tributaria ante la DIAN; toda persona o empresa que contrate con el Estado debe tenerlo actualizado. desactualizado, una póliza Un seguro que respalda tus obligaciones en el proceso o el contrato (seriedad de la oferta, cumplimiento, calidad, etc.). Lo expide una aseguradora o una entidad bancaria. mal expedida. Revisa vigencias antes de enviar.
No cumplir un requisito habilitante
Presentarte sin la experiencia Los contratos ya ejecutados que puedes demostrar (con certificaciones o mediante el RUP) y que la entidad exige como prueba de que sabes ejecutar el objeto del contrato. o los índices financieros que pide el pliego El documento donde la entidad estatal fija las reglas de un proceso: qué necesita, qué requisitos debes cumplir, cómo se evalúan las ofertas y cuáles son los plazos. . No es negociable: se cumple o quedas fuera. Verifícalo antes de invertir tiempo en la oferta.
Ignorar las adendas
Ofertar con base en el pliego original cuando ya salió una adenda Documento con el que la entidad modifica o aclara el pliego de condiciones durante el proceso (cambia plazos, requisitos o especificaciones). Conviene revisarlas siempre. que cambió un requisito o una fecha.
Errores en el plazo
Enviar la oferta después del cierre, aunque sea por un minuto. En SECOP II Sistema Electrónico para la Contratación Pública, versión II. Es la plataforma transaccional donde las entidades publican sus procesos y los proponentes presentan ofertas en línea. el reloj es implacable. No lo dejes para la última hora.
Precio fuera de rango
Ofertar por encima del presupuesto, o tan bajo que caes en precio artificialmente bajo y te toca justificarlo.
En la práctica
La mayoría de estos errores se evitan con método: una lista de chequeo, documentos al día y no dejar el envío para el último minuto. El diagnóstico y el evaluador de Licitador te ayudan a detectar a tiempo lo que te falta.